"De las manos de Pinto a la celebración de Guardiola"

Publicado en por Daniel Torrente

Partido trepidante entre Valencia y Barça en Mestalla dónde cada equipo utilizó sus armas para ganar.

El miércoles pasado pudimos vivir, una vez más, todos los amantes del futbol, una noche mágica. Lo destacable del partido no fue meramente futbolístico, pero sí que vimos un encuentro dónde la magia, el derroche, las ganas y la empatía por ganar fueron los ingredientes del partido.

Una hora antes, vimos a Unay hablando con los emisarios del club, en especial con los encargados de cuidar el césped de Mestalla. Según hemos podido saber y deducido, el míster ché les dijo a sus ayudantes que no regaran el campo. Estos anonadados ante tal noticia y cambio repentino de opinión del míster le preguntaron el porqué. Él sinceramente les contestó:"De esta manera haremos más lento el juego del Barça". Y así lo hizo. Los emisarios se fueron pasando la bola de unos a otros hasta que al final su trabajo acabó. El campo no se regaba y el partido estaba apunto de empezar.

Saltaron los jugadores al césped de Mestalla. Primero salieron los locales y después, acompañados de numerosos pitos, salieron los de Guardiola. Messi fue el primero en darse cuenta y en decirle al preparador físico que el campo estaba seco. Este, alarmado, acudío al delegado de campo para informarle del estado del terreno de juego. El delega hizo ver que no sabía nada, pero realmente ya había hablado con Emery y recibido las instrucciones.

El partido empezaba y el campo no se regó. Se saludaron los dos entrenadores. En ese saludo Pep le recordó a Emery la decisión de no regar el césped. El míster local se lo tomó como una gracia y se limitó a sonreir y desearle suerte a su compañero de profesión.

El colegiado hacía sonar su silbato para dar salida al incio de partido. El Valencia empezaba con Mestalla volcado en el encuentro, presionando y el Barça se atascaba en la salida de balón. 

Con el 1-0 en el marcador, Pinto sacó una mano prodigiosa ilegal. Le paro un mano a mano a Soldado fuera del área. El colegaido hizo ver que no lo vió, o realmente no lo vió, y no señaló nada. De haberlo hecho hubiera supuesto la expulsión del guardameta y falta peligrosa. El FCBarcelona con diez, pero el árbitro no lo quiso así. 

El partido seguía su trance y el Barça igualó la contienda. El capitán Carles Puyol remataba un balón con la cabeza a la salida de un córner, para enviarlo al fondo de las mayas. En la celebración del gol, Pep Guardiola perdió los papeles y mirando al banquillo rival se insinuó gitando hasta dos veces "ahora regad el campo, ahora regadlo va".

El partido siguió su camino y el marcador no se movió. El 1-1 final deja mucho que desear después de todo lo que pasó en el partido. ¿Hubiera cambiado el resultado final si el colegiado señala manos de Pinto, y acepta así, a invitarlo a dejar el terreno de juego? ¿O quizá si Emery decide regar el campo, el Barça hubiera salido victorioso del encuentro? Aún quedan 90 minutos más de sufrimiento. Lo que estamos seguros es que ambos equipos no nos defraudaran y nos enseñarán todas sus bazas para estar en la finalísima.

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