"El Submarino amarillo, tocado y hundido"

Publicado en por Moisés García

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El Villarreal cae al infierno de Segunda trece temporadas después de su último ascenso a Primera. Con esta, ya van cinco las ocasiones en que Lotina ha bajado a Segunda División como entrenador. Desde diversos sectores de Castellón apuntan a factores ilegales para explicar el descenso.

La noche del 13 de mayo será recordada como una de las más dramáticas para el Villarreal. El Submarino amarillo naufragó y se acabó hundiendo en la última batalla de la temporada y, para más inri, en el tiempo de descuento. Corría el minuto 91 cuando a Raúl Tamudo se le ocurrió batir la meta del Granada para dar la salvación al Rayo y condenar al infierno al conjunto castellonense. La reacción del presidente, Fernando Roig, al conocer el resultado de Vallecas, tuvo uno alto grado de dramatismo. El máximo mandatario abandonó el palco antes de que acabara el encuentro, con un rostro desencajado y con la mirada perdida, sin fuerzas para bajar las escaleras del palco. Después de esto, el Villarreal tuvo la salvación en una gran ocasión pero la suerte no se alió con los de El Madrigal que también lamentan que, de rebote, el Villarreal "B" baje a Segunda División "B".

Se trata del descenso de un equipo que empezó la temporada jugando la Champions, aunque cayó eliminado en la fase de grupos. Además, vio como a principios de temporada se le marchaban dos campeones del mundo como Santi Cazorla y Joan Capdevila. Pero eso no es excusa, ni tampoco las duras acusaciones que han hecho jugadores como Ángel, que afirmó que el equipo había perdido la categoría a causa de "cosas raras" que no pueden denunciar. El Villarreal ha sido víctima de sus propios errores y de una mala gestión, en el inicio, del entrenador Juan Carlos Garrido. Tampoco vale culpar a Miguel Ángel Lotina, que con este ya son 5 los descensos como técnico de Primera División, aunque poca responsabilidad tiene de este último. En defensa del entrenador, hay que recordar que el propio Lotina ha sido el culpable, en la última década, de las clasificaciones del Celta para la Champions y del Espanyol para la UEFA.  

El que menos porcentaje de catástrofe tenía ha sido quien ha acabado perdiendo la categoría. Así es el futbol, con sus grandezas y sus miserias. El Villarreal era un equipo construido esta temporada para estar arriba, con grandes jugadores como Senna, Diego López, Marco Ruben... Aún así, este conjunto nunca ha sabido sufrir y, en el momento clave ha cedido y ha acabado desterrado a la Segunda División. La temporada que viene, a empezar de cero y a volver a luchar para ser ese espejo donde muchos quisieron mirarse, cuando El Madrigal vio como Riquelme fallaba un penalti ante el Arsenal que les privaba de acceder a la final de la Champions.  

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